viernes, 15 de octubre de 2010

Día 32

Ayer tuve sesión cinematográfica desde casa y decidí ver “El Diario de Noah”, tras dudar de qué peli poner con ella.

Cualquier otro día no hubiera querido ver esta película, porque es de esas a las que llevo llamando “pastel” durante toda mi vida. Pero bueno, me apetecía.

Durante el film, se cuenta la historia de un primer amor, y todo lo que ello conlleva. Contaría más pero, por si alguien no la ha visto pues no voy a destripársela.

La respuesta al por qué nunca me he parado a ver una película de este tipo por iniciativa propia es porque siempre salía tocado del cine. Esas historias de primeros amores que siempre salen bien pase lo que pase, esos “Te quiero” y esas cosas que dicen algunas “que sólo pasan en las pelis”…Yo no creo en esas cosas, para que nos vamos a engañar. Todas esas “ñoñerías” que me hacían recordar tiempos peores, aunque había pasado ya bastante tiempo.

Pero ayer no. Ayer, cuando acabó la película se esbozaba en mi cara una sonrisa de oreja a oreja, y me habría puesto una y otra y otra…Y, ¿por qué?, porque ya no recordaba nada, si no que al girar la cabeza a mi izquierda veía a la persona que me hace feliz ahora, y la que me aguanta, que ya es, día a día.

Dicen que la clave es vivir día a día y no plantearse nada a largo plazo, y así es, por que lo que planteas nunca sale: dijimos que no íbamos a quedar todos los días, que no hacía falta que estuviéramos todas las noches juntos... Y a los hechos me remito.

El día de hoy iba a ser un gran día, pero ayer por la mañana trastocaron dos planazos, y perdonen la expresión, así porque sí. Pero, la tarde-noche de ayer pudo ser incluso mejor que los planes que había para hoy, y ¿por qué? Porque surgió.

Ahora mismo estoy en el tren camino a casa, con la música puesta para despertarme poco a poco y escribiendo esto en un Word que luego adjuntaré al blog.

Estoy descansando un poco porque al llegar a casa, será un día de no parar: compra de material para el sábado, pruebas de audio, preparar la narración del partido…Y mi inspiración ya no da para más, aunque ha dado bastante.

AH! Y antes de que se me olvida, por si no lo sabes o por si no me lo has recordado, voy a comprarte un erizo.


Por que lo bueno, siempre está por llegar…

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